Campo Santo| Fabrican 12.000 barbijos para regalar a la comunidad

La sala de costura que se encontraba aún sin ser habilitada dentro del predio de Obras Públicas en el municipio de Campo Santo, fue utilizada por la actual gestión de la intendenta Josefina Pastrana para confeccionar barbijos, los que serán distribuidos entre toda la población de Campo Santo, como una acción más de prevención en la lucha contra el coronavirus.

La sala se encontraba disponible desde el año anterior, cuando se produjo el arribo de las máquinas de coser y de cortar, con el propósito de conformar una cooperativa de trabajo, para insertar laboralmente a hombres y mujeres desocupados. Sin embargo, debido a esta situación de pandemia, se dispuso su habilitación para la elaboración de los barbijos.

Para ello parte del personal municipal fue capacitado en el uso de las nuevas máquinas, y en poco tiempo lograron realizar y entregar 3.000 barbijos, de los 12.000 que se tienen proyectados elaborar para llegar a toda la población. «Estamos entregando tres por familia. Lo hacemos casa por casa en base a un cronograma elaborado previamente.

Vamos a completar un barrio antes de pasar a otro de tal forma de que no quede ninguna vivienda sin visitar. Creo que toda prevención contra esta pandemia es poca, también hemos acondicionado el Complejo Polideportivo para recibir al personal policial que pudiera verse afectado.

Pensamos en ellos como nuestros guardianes, pero no pensamos en que se pueden contagiar, y que merecen un lugar apropiado donde permanecer mientras superan la posible enfermedad», manifestó la intendenta Pastrana. También la funcionaria hizo referencia a las actividades de fumigación y descacharrado por los casos de dengue en el departamento.

«No debemos descuidarnos de la presencia del Aedes aegypti como transmisor del dengue, por esa razón contamos con un equipo de agentes ambientales que se encarga de la fumigación y el descacharrado».

La persona que tiene a su cargo la capacitación de las trabajadoras que hoy están confeccionando los barbijos es el profesor Eduardo Amarrilla.

«Hemos anticipado la inauguración de una textilera municipal. Teníamos pensado inaugurarla en agosto o septiembre, cuando todo el personal que va a trabajar aquí esté bien capacitado, pero esta situación nos obligó a anticipar la puesta en marcha de las máquinas», manifestó Amarilla. En total se cuenta con 25 máquinas entre las de coser de cuatro hilos, de costura recta, cortadoras, de costura doble, entre otras.

«Este salón no estaba acondicionado. Tuvimos que traer las máquinas que estaban en varios lugares de la comuna, ponerlas a punto y capacitar a las costureras. Por ahora yo me dedico a cortar el material en base a las medidas correctas, mientras que ellas se encargan de coserlas. Vamos muy rápido y pronto llegaremos a la meta de los 12.000».

Hay dos turnos de trabajo. El de la mañana se encuentra integrado por empleadas municipales. Por la tarde se cuenta con la presencia de docentes del Jardín Maternal Doña Flora. “No solamente confeccionamos barbijos sino también delantales para el personal que trabaja en las calles”, dijo el profesor.

Una forma de colaborar con la Municipalidad por parte de la comunidad, es con la entrega de bolsas reciclables, aquellas que se venden en los supermercados para evitar la entrega de bolsas plásticas, con ellas se pueden confeccionar barbijos para la misma familia que donó bolsas.