Susques| El parque solar, varado por la pandemia

Aunque el gobierno inauguró el parque solar Cauchari en dos oportunidades, la obra que representó la mayor apuesta del gobierno que encabeza Gerardo Morales en Jujuy sigue sin lograr su objetivo final, el de vender energía y generar un nuevo ingreso en lo que la gestión provincial llama “la matriz productiva”.

El plazo inicial para la culminación de la obra, señalado por el propio mandatario provincial, fue el 19 de mayo de 2018.

En ese momento había que honrar el compromiso asumido en el contrato con la empresa mayorista de energía CAMMESA, y comenzar a inyectar 300 megavatios en el sistema interconectado nacional.

Una obra adyacente, la estación transformadora que posibilitara esa conexión, por motivos que la provincia nunca explicó acabadamente, no fue incluida en la planificación inicial, por lo cual comenzó una demora en la obra que se extiende hasta la actualidad.

Según manifestó el presidente de Power China en Argentina, Tu Shuiping, el parque solar propiamente dicho se encuentra terminado.

Sin embargo, la estación transformadora, que corre por cuenta del estado nacional y fue bautizada “Estación Altiplano”, aún no alcanzó su culminación, de acuerdo a lo señalado por el ejecutivo chino, en línea con la justificación provincial.

“El proyecto en general está terminado, pero en frente de la planta está la estación transformadora, manejada por un ministerio de la nación, que tiene como contratista a una empresa española y todavía está medio atrasada. Depende también ahora de la salida de la cuarentena, pero en no más de un mes ya se podría energizar la planta».

El impacto de la cuarentena en la obra está dado por la modalidad de trabajo en plena puna jujeña: los trabajadores permanecen dos semanas en el lugar de la obra y luego rotan. A partir del aislamiento social preventivo y obligatorio dictado por la pandemia de coronavirus, esa rotación se discontinuó, según lo que explicó el alto ejecutivo chino.

El parque solar Cauchari se construye a 4.000 metros de altura.

Mientras el gobernador Morales habla de una facturación anual de 60 millones de dólares, los técnicos de la obra expusieron cálculos de producción menores, que arrojarían una facturación de 42 millones de dólares. Los propios directores de la obra aseguraron que esos cálculos están subestimados y que la producción se corresponderá con los cálculos optimistas del gobernador.

En cualquier caso, los vencimientos de deuda apremian.

En septiembre de 2022, la provincia deberá devolver 210 millones de dólares a los inversionistas de Wall Street que financiaron parte del proyecto. Aun cuando la facturación alcance la cifra que el gobernador señala, no queda tiempo material para recaudar esa suma.

Sin información documentada, el gobierno nunca pudo explicar ese planteo.

Mientras, el gobierno decidió embarcarse en la toma de nuevos créditos. “Los vamos a pagar con la renta del parque solar”, insiste el gobernador. A menos que el gobierno posea información que no comparte con la ciudadanía, tal afirmación parece más una cuestión de voluntarismo y fe.