Tandil| Comenzó a entregar los primeros alimentos de la chacra «El Arraigo»

A partir del trabajo coordinado entre las Secretarías de Desarrollo Humano y Hábitat y Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales en la puesta en marcha de un proyecto productivo y educativo en una chacra donada al Municipio por el vecino Pedro Etchevarne, la comuna concretó la cosecha de 600 zapallos, que desde este viernes se entregan a las familias vulnerables que se asiste alimentariamente desde la comuna.

Alejandra Marcieri, Secretaria de Desarrollo Humano y Hábitat, explicó que “El Arraigo es un proyecto que trabajamos en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales, en un lote de 20 hectáreas que donó una familia de nuestra ciudad al Municipio. Es un proyecto educativo y productivo que comenzamos a desarrollar entre las dos áreas”.

“El predio se dividirá en varias parcelas para llevar adelante actividades agroecológicas y buenas prácticas rurales. Por la pandemia no lo pudimos presentar oficialmente, pero hoy vemos los resultados que tuvimos en una primera experiencia, ya que en diciembre con ayuda de algunos vecinos del campo, que está ubicado a cinco kilómetros del paraje El Gallo, sembramos zapallos.

Este jueves los cosechamos con la colaboración de voluntarios de las primeras de rugby y hockey del club Uncas y la logística del ejército”, agregó.

Además especificó que “este viernes ya lo comenzamos a distribuir entre las familias que estamos asistiendo alimentariamente”.

En el espacio, que lleva el nombre sugerido por el vecino que lo donó, está previsto desarrollar un proyecto educativo y productivo con actividades agroecológicas y buenas prácticas rurales.

En una primera etapa se avanzó con la siembra y cosecha de zapallo y en la próxima fase se continuará con la ambientación del predio y análisis de cada ambiente determinado para posteriormente asignarle la actividad más adecuada según la calidad del suelo.

En función de la ambientación las actividades se podrían desarrollar algunas propuestas como: implantación de dos hectáreas de monte frutal, confección de invernáculo e implantación de huerta, definición de sitio para ubicación de criadero (pollos, chanchos o conejos), planificación de un módulo agro ecológico y la futura generación de un “observatorio del ambiente natural serrano”, para actividades educativas y de investigación acerca de la flora y microfauna local.

También se proyecta el trabajo conjunto con instituciones de la ciudad y la intención de poner en valor de la Escuela N°41, que se encuentra lindera a la chacra.