Efecto Vaca Muerta, el gasoducto Perito Moreno ahorró US$ 9.122 millones en tres años

En apenas tres años de funcionamiento, el gasoducto Perito Moreno se consolidó como una de las obras de infraestructura energética más rentables de los últimos tiempos y en un pilar para potenciar el desarrollo de Vaca Muerta. Un informe elaborado por la Fundación Encuentro reveló que entre 2023 y 2026 permitió un ahorro de 9.122 millones de dólares gracias a la reducción de importaciones de energía.

El crecimiento de Vaca Muerta encontró en el gasoducto Perito Moreno una herramienta clave para ampliar el transporte de gas natural y disminuir la dependencia de combustibles provenientes del exterior. El estudio de la Fundación Encuentro indicó que, con una inversión total de 2.300 millones de dólares más IVA, la obra ya recuperó ampliamente su costo inicial al generar un ahorro equivalente a casi cuatro veces el dinero destinado a su construcción.

Por cada dólar invertido en la obra, el país logró ahorrar 3,97 dólares en divisas durante los primeros tres años de operación. Ese resultado posiciona al gasoducto entre las inversiones públicas de mayor impacto económico dentro del sector energético.

El gasoducto posee una extensión de 573 kilómetros y un diámetro de 36 pulgadas. Su construcción demandó 302 días, con un ritmo promedio de tendido de 1.720 metros diarios. Además, el informe resaltó que el 81% de los componentes utilizados fueron de origen nacional.

Desde su puesta en marcha, el gasoducto Perito Moreno permitió incorporar 17.000 millones de metros cúbicos de gas natural a la red. Ese volumen hizo posible reemplazar importaciones de distintas fuentes energéticas y reducir significativamente el gasto en compras al exterior.

El mayor ahorro correspondió al reemplazo de Gas Natural Licuado (GNL) transportado por barco, con un impacto de 3.474 millones de dólares. A esa cifra se sumaron 2.593 millones por la sustitución de gasoil utilizado por Cammesa, 1.344 millones por la menor necesidad de importar gas desde Bolivia, 870 millones por el reemplazo de fuel oil y otros 841 millones por la reducción de compras de energía eléctrica a Brasil y Uruguay.

Además del beneficio económico, la expansión de Vaca Muerta generó un fuerte impulso sobre el empleo. De acuerdo con la Fundación Encuentro, durante la construcción del gasoducto se crearon 48.800 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos.

Hacia 2026, el desarrollo gasífero asociado a la obra sostenía un total de 12.750 puestos de trabajo acumulados, de los cuales 2.770 correspondían a empleos directos y 9.980 a tareas indirectas vinculadas con la actividad.