El incipiente turismo vino para quedarse para siempre en Formosa

El sector turístico es por siempre generador de divisas genuinas y el capital radica en el bolsillo de los turistas básicamente. Sin movimiento de grandes volúmenes de dinero en la mayoría de los casos sobre este planeta tierra, el turismo siempre genera divisas, que muchas veces, se queda en el lugar que ofrece los atractivos que lo conforma.

Con el turismo, el dinero es ahora. Es ya. Queda donde se hizo la transacción entre dos partes: Un prestador y un visitante, turista, atraído por algo el particular. Está el macroturismo, solamente para magnates y privilegiados que están en al cúspide de los ingresos y tenencia de capitales. Luego el micro turismo y el mini turismo incluso, que es la apelación para la distracción de no grandes masas de dinero. El intendente de Formosa, Jorge Jofré, siempre es extremadamente práctico y gráfico para tratar de hacernos entender y dimensionar la importancia del turismo.

Trata de que se vuelque la mirada hacia este rubro no muy complicado que puede modificar para bien una estructura cultural urbana. Se empecina en recalcar que una persona, viajante, visitante de parientes, o alguien que arriba a un lugar, precisará manejarse en vehículos al bajar de un colectivo o avión para arribar a algún destino. Al arribar a destino, ese turista tendrá que pagar hotel, comida y otros gastos. Ingreso genuino para un par de cajas del lugar visitado. Saldrá en algún momento ese turista a pasear por la ciudad. Jofré siempre coloca el ejemplo de Formosa.

Y si sucede en esta ciudad, ese ciudadano hará compras para al regresar regalar suvenires, cargará créditos al teléfono móvil, es posible que visite lugares de venta de ropas y calzados y recurrirá a visitar centros gastronómicos atractivos.

Es posible además que en este rubro, vuelva a casa con productos alimenticios manufacturados o envasados. Otro ingreso genuino de dinero y hasta acá ya llevamos contabilizados varios pasos donde queda el aporte. “Gana el chipero, el que vende artesanías, el de las comidas típicas, el hotelero, el taxista, el que vende regalería y el diariero”, remarca de modo pragmático el intendente, que sabe que con apoyo a este rubro, de manera sostenida Formosa está adquiriendo una fisonomía diferente. Los hechos demuestran de manera insoslayable que inexorablemente, el turismo sostenido, vino a quedarse a Formosa.

En bandeja, se están sirviendo los elementos desde el municipio que resultan vitales para el fortalecimiento del rubro. Lugares físicos que resultaron todo un hallazgo en la ciudad, políticas tributarias adecuadas e infraestructura necesaria, es lo que impulsa esta gestión para que el turismo prenda fuerte en la comunidad. Por todos estos factores, y entendiendo que el turismo precisa de no mucho capital, pero sí de políticas adecuadas para su crecimiento, es que el turismo está creciendo en Formosa de manera progresiva y sostenida. Como para quedarse para siempre.

Como apunta siempre Jofré, el turismo no precisa de grandes inversiones ni desarrolla actividades industriales. Sólo precisa del acompañamiento de políticas adecuadas para la actividad y contar con la infraestructura necesaria, que en el caso de Formosa, se les brinda desde el municipio, que incluso está embarcada en el proyecto de modificar el muy conocido Mercadito Paraguayo. Para afianzar este rubro, Formosa le agrega a todo lo que puede ofrecer en cuanto a atractivos que fueron moldeados y habilitados por la comuna, la inmejorable predisponían anímica de sus vecinos y la excelente atención de quienes brindan el servicio en cualquier ámbito, poniendo en relieve la innata amabilidad de los habitantes de esta parte del mundo.