Mendoza | Así se proyecta HidroCultiva para este 2024

Las trabajadoras del proyecto HidroCultiva de Ciudad continúan ejecutando tareas y proyectan grandes avances para este año. Durante 2023, alcanzaron importantes logros, comenzando por la puesta en funcionamiento del plan, formaciones, la identidad nominal y visual del proyecto y la tramitación de HidroCultiva como cooperativa de trabajo.

Además, hacia fines del año pasado, consiguieron cosechar en la tierra trabajada las primeras y abundantes siembras orgánicas de lechugas, espinacas, rabanitos, rúcula, acelga, albahacas, habas, papas, zanahorias, tomates y caléndulas. Y plantaron melón, sandía y variedad de frutales y aromáticas.

La etapa que comienza en 2024 proyecta una nueva forma de cultivar: la hidroponia. Así, se instalará una carpa destinada a producir frutas, verduras y hortalizas de estación de forma orgánica y agroecológica.

Los beneficios se verán reflejados en una gran economía del espacio, el agua y el tiempo, obteniendo mayores volúmenes y mayor rentabilidad. Además, se evitarán los posibles inconvenientes que implica la siembra en la tierra con los cultivos en contacto único con el agua.

HidroCultiva cumple de manera ordenada con los plazos estipulados en la formulación inicial del proyecto y finaliza su tercera etapa de ejecución, tal como fue el compromiso fundante con la Embajada de Países Bajos (ente extranjero financiador del mismo).

Este proyecto tiene por finalidad la movilidad social de las 35 mujeres que lo integran, la regeneración de la tierra de manera orgánica y la soberanía alimentaria, acompañando de forma sinérgica la realidad del país, donde la posibilidad de producir los propios alimentos orgánicos y de calidad nutricional se convierte en un real privilegio.

Hasta ahora, además de la primera producción abundante, se limpió y niveló el terreno; se reestructuraron los baños; se removió el suelo pedregoso para prepararlo para el cultivo; se reacondicionó el SUM; se rellenaron y gestionaron composteras y lombricarios; se diseñaron estratégicamente sectores de siembras para el cultivo y para protectores naturales como caléndulas y aliados como las leguminosas; y se diseñó el paisaje para lograr el óptimo desarrollo de los cultivos.