Rafaela| Sigue en análisis la modificación del Código Urbano

Lleva años de propuestas, disidencias y estancamiento. Lo cierto es que la ciudad avanza pero la normativa para acompañar ese crecimiento quedó sin concretarse. Los puntos de inflexiones se mantienen, suelos absorbentes y los estacionamientos en iniciativas colectivas, siguen provocando el no acuerdo para modificarlo.
En la mañana de ayer, los concejales mantuvieron un encuentro con los integrantes de la Comisión de Desarrollo Urbano con el objetivo de avanzar con el análisis de la modificación del Código Urbano. Esta normativa urbana que rige desde el 2008, merece correcciones y adecuaciones al crecimiento sostenido que tiene la ciudad de Rafaela. Lleva años de discusiones, y pocas resoluciones. ¿Lo que dejó el encuentro de ayer? Volverán a reunirse para seguir discutiendo sobre las discrepancias hasta el momento persistentes.
Los puntos que se trataron en la oportunidad fueron, las alturas de los edificios en los bulevares de la ciudad, los estacionamientos en los complejos habitacionales, la normativa aplicada a lotes con dimensiones más pequeñas que los comunes, «ahí se generan problemas al momento de tener una iniciativa sobre este terreno y aplicar la normativa es poco lo que se puede hacer, se requiere de una normativa particular para esas dimensiones de terreno», explicó el arquitecto Diego Martino una vez finalizado el encuentro.
Si bien aún quedan muchos puntos para lograr un consenso generalizado, Martino afirmó que «quizá necesitemos una reunión más, pero estamos cerca de generar una renovación del Código Urbano».

Las discrepancias

Hay puntos difíciles para lograr un acuerdo, entre ellos, «el estacionamiento o cocheras en las nuevas iniciativas colectivas», lo cual se transcribe en una demanda creciente por el aumento del parque automotor en la ciudad. En un primer momento la propuesta iba de la mano con construir cocheras en los edificios en torre, a fin de palear ese déficit.
Otro de los puntos que no tiene un consenso unánime es «la necesidad del Municipio de regular el tema de las superficies absorbentes en los lotes, por ejemplo, Rafaela tiene ciertas características en su estructura, la ciudad, como muchas otras, tiene un territorio que es como una mesa, es plano y con pocas pendientes, por lo que el agua de lluvia, en lluvias importantes tarda mucho tiempo en encausarse, y por ello el tema de las superficies absorbentes, es importante», explicó Martino.
Además, subrayó que «nosotros cuando vamos construyendo una ciudad, lo que vamos haciendo en grandes superficies, es ir impermeabilizándolas, así se genera el problema que la impermeabilidad del terreno hace que gran parte del agua, no vaya a parar al suelo sino que hay que encausarla. Por lo que para mitigar un poco esa problemática, no es algo solo de Rafaela, sino que a nivel mundial se están buscando ciudades sustentables, de manera tal que uno encuentre maneras de no impermeabilizar todo y generar espacios absorbentes, esto genera una tensión con la iniciativa privada, porque resulta luego un espacio que no podés ocupar con construcción y hay que dejarlo libre», argumentó el arquitecto.
«Estos dos son puntos difíciles de dar con el equilibrio, pero estamos cerca de acordarlo».
Respecto a la altura de los edificios en torres, Martino indicó que van a pasar «de 25 a 31 metros y dadas las condiciones de nuestros bulevares que son amplios y que tenés una distancia entre línea y línea de edificación, es apreciable, en eso no habría problemas».
Por su parte el arquitecto Claudio Walter, aportó otro punto de vista en relación a los suelos absorbentes, apuntando a que se utilicen los espacios públicos como ese suelo necesario, y no restar la posibilidad a los emprendimientos privados. Por otro lado, indicó que de establecerse esta normativa y considerando que hoy hay terrenos que se subdividen y quedan de dimensiones inferiores a las estándar, «generarían un impedimento para el desarrollo de obras en ese suelo». Además agregó, que estudian posibilidades para la próxima reunión, como por ejemplo, establecer cláusulas diferenciando las grandes de las pequeñas superficies, y allí aplicar los suelos absorbentes. Si bien todas son alternativas, se espera que el próximo encuentro sea el definitivo para delinear finalmente las modificaciones al Código Urbano y de esta manera dar un salto de calidad al desarrollo y crecimiento de la ciudad.