Rosario| A 12 años de la ordenanza de «Basura Cero», casi el 80% de lo enterrado sería recuperable

El plástico es un material clave para la economía mundial: se usa para fabricar automóviles, teléfonos celulares, juguetes, ropa, embalajes, dispositivos médicos y mucho más. En los últimos años la producción mundial de plástico ascendió a alrededor de 350 millones de toneladas. Y la cifra sigue creciendo: se cree que en el 2050 se puede cuadruplicar.

Debido a sus bajos precios, este material se usa principalmente para crear productos desechables, que contaminan de manera dramática el planeta y generan graves problemas ambientales, económicos y sociales. La incansable militancia de distintas organizaciones por lograr bajar el índice de residuos, el uso de plásticos y descartables, salvo raras excepciones, no ha podido impactar en la conciencia social y menos en políticas de Estado.

La problemática de los residuos, es sin lugar a dudas una de las mayores preocupaciones que existen a nivel mundial. El crecimiento poblacional, el consumismo, la ignorancia, el desconocimiento y una raquítica educación ambiental, conforman un cóctel explosivo, para que el tratamiento de residuos con su anclaje en el reciclaje, no puedan marcar el camino hacia la meta de «Basura Cero».

Se cumplen 12 años de la aprobación por unanimidad de la ordenanza Basura Cero

La misma fue impulsada por diversas organizaciones socioambientales y según su texto, para 2020 la ciudad ya no debería enterrar residuos orgánicos o reciclables en Ricardone. Paradójicamente, hoy casi el 80% de lo que se entierra sería recuperable.