San Francisco| Aguardan financiamiento del BID para construir cloacas

El intendente de San Francisco, Ignacio García Aresca, manifestó que se espera la definición del Banco Interamericano de Desarrollo respecto al crédito  solicitado por el Gobierno de Córdoba para ampliar la red de desagües cloacales en los barrios La Milka, San Cayetano, y otros emprendimientos inmobiliarios en la zona norte de la ciudad. El proyecto demandará una inversión de 250 millones de pesos.

“Nosotros hicimos la presentación del proyecto, quien lleva adelante el proyecto es la Provincia de Córdoba que lo presentó ante el BID, que ya lo autorizó. Ahora estamos dependiendo de los avances desde el BID. Estamos esperando concluir la cloaca máxima para poder empezar con aquellos barrios”, señaló García Aresca, quien estimo que para la segunda mitad del año puede haber novedades al respecto.

Paralelamente, mientras se observa cómo progresan los trámites para lograr el financiamiento requerido, se desarrolla la obra de nueva cloaca máxima, que lleva un grado de avance del 90 por ciento. Esta obra es fundamental para el adecuado funcionamiento del sistema cloacal, que durante años estuvo colapsado y obligó años atrás a declarar la emergencia en el servicio.

“Uno no puede hacer cloacas en los barrios si tiene la cloaca colapsada. Es por eso que la obra de cloaca máxima nos da la posibilidad de poder extendernos a distintas redes en los barrios”, indicó el intendente sanfrancisqueño.

“Hay un proyecto presentado, firmado con la Provincia, por 250 millones de pesos, para los barrios La Milka, San Cayetano y otros de la zona norte. Esto nos da la posibilidad de que el sector pueda tener la cloaca”, refirió respecto al nuevo objetivo fijado por la administración municipal.

En octubre de 2019 el gobernador Juan Schiaretti y el intendente García Aresca suscribieron el acuerdo para ejecutar la obra de redes cloacales domiciliarias para los barrios La Milka, Maipú, San Cayetano y Savio, beneficiando a una población de casi 17 mil habitantes.

El proyecto técnico abarca la construcción de 45 mil metros de red colectora de un diámetro de 160 mm; 230 metros de colector de 200 mm; 3 estaciones de bombeo y redes de impulsión de diámetros de 160 mm y 315 mm, todo ello para alcanzar 3.329 conexiones domiciliarias cloacales.

También se incluye la construcción de tres estaciones elevadoras de líquidos cloacales, que impulsarán por medio de una cañería hasta descargar los afluentes en el Colector Sur de la ciudad, en el caso del barrio Milka. Las estaciones de los barrios San Cayetano y Savio, por su parte, lo harán hacia las dos estaciones de bombeo existentes.

Cloaca máxima próxima a concluirse

Recientemente, el intendente Ignacio García Aresca, supervisó los avances de los últimos tramos de la obra de la Cloaca Máxima, la cual demanda una inversión que ronda los 440 millones de pesos y presenta un grado de avance del 90 por ciento.

Los trabajos están concentrados en el colector de avenida Caseros, que por su diámetro permitirá agilizar la circulación de las aguas negras hacia la planta de tratamiento. Solo resta obtener la autorización para hacer el cruce de vías del Ferrocarril Belgrano, tras lo cual se hará la conexión a las cañerías ya instaladas al sur del terreno ferroviario. Además ya se recibió la autorización para construir un desarenador en la planta de tratamiento de efluentes.

Una larga historia

Con una red cloacal construida a mediados del siglo pasado, la ciudad de San Francisco comenzó  a sufrir en este siglo numerosos problemas por el deficiente funcionamiento del sistema. Fue así que se anunció la construcción de una nueva cloaca máxima. Ese proyecto tuvo un primer impulso pero luego las obras quedaron frenadas. En aquel tiempo, la primera etapa de la nueva cloaca máxima se concluyó, pero la segunda no llegó a terminarse.

El primer tramo de la obra abarcó 1000 metros de cañería de 800 milímetros de diámetro. Los trabajos correspondientes a la segunda etapa se iniciaron en agosto del año 2010. Se debía hacer un conducto de más de 2500 metros entre las calles Talcahuano y Paraguay. En un primer momento las tareas debieron paralizarse por inconvenientes con la maquinaria que utilizaba la constructora.

En mayo de 2011 se anunció la reanudación de los trabajos pero los problemas presupuestarios y administrativos que surgieron en aquel tiempo derivaron en una nueva suspensión de la obra.

Esto provocó que se produjeran volcamientos de aguas negras al aire libre, en las zanjas de los caminos rurales fuera del área poblada, hecho que fue denunciado por vecinos y representantes de la oposición.

En 2016 se reactivó el proyecto y se concretó la licitación de los trabajos que ya entraron en la etapa final, por lo que a mediados de este año la ciudad de San Francisco podría tener solucionado el crónico problema de sus efluentes.

“Nuestra ciudad tenía cloacas para 40 o 50 mil habitantes, nosotros proyectamos para los próximos 100 años, porque hicimos una cloaca que podrá abastecer a más de 130 mil habitantes”, resaltó García Aresca.