El crecimiento de Vaca Muerta no solo aumenta la producción de petróleo y gas, sino que también pone a prueba a las empresas que forman parte de la cadena de proveedores. En ese escenario, Valmec busca consolidar su lugar con tecnología, fabricación nacional, capacitación y una oferta capaz de responder a las nuevas exigencias del sector energético.
Con casi 50 años de trayectoria, la compañía atraviesa una etapa de expansión vinculada a las oportunidades que genera Vaca Muerta y a la necesidad de contar con proveedores preparados para atender proyectos cada vez más grandes. La estrategia de Valmec combina desarrollo tecnológico, mejora de procesos y ampliación de su catálogo de productos.
La operación se divide entre sus instalaciones industriales de Buenos Aires y la base que posee en Centenario, Neuquén. En esta última localidad se realizan tareas de ensamblado, testeo, pruebas y aplicación de pintura, con el objetivo de entregar productos terminados y adaptados a las necesidades de los clientes.
La empresa tiene una participación amplia dentro de la cadena energética. Su actividad abarca diferentes momentos del recorrido que comienza en los yacimientos y continúa por las etapas de transporte y distribución. En el caso del gas, sus soluciones pueden llegar hasta las instalaciones vinculadas al consumo domiciliario, mientras que en el sector petrolero también participa en procesos que se extienden desde los pozos hasta las refinerías.
En Neuquén, parte de los componentes llega a la base de Centenario para ser ensamblada y sometida a distintos controles antes de su entrega, en un proceso que acompaña las necesidades de Vaca Muerta y de los proyectos energéticos que se desarrollan en la región. Además, en algunos proyectos, Valmec participa en tareas de puesta en marcha y acompañamiento durante las etapas de precomisionado.
La mayor presencia de productos importados obliga a los fabricantes locales a competir en aspectos como calidad, precio y tiempos de entrega. En ese camino, la automatización de procesos, la incorporación de nuevas herramientas y la mejora permanente de los métodos de producción aparecen como factores necesarios para elevar la productividad y sostener los estándares de calidad.
Asimismo, el crecimiento de la actividad energética demanda trabajadores con conocimientos cada vez más específicos, por lo que el entrenamiento del personal se convierte en una pieza importante para acompañar la evolución de los procesos industriales.
Valmec apunta así a combinar tecnología, capacitación, inversión y mejora continua. La intención es que esos factores permitan aumentar la eficiencia sin resignar calidad y, al mismo tiempo, sostener una estructura industrial capaz de competir en un mercado más exigente.
